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Cuidado de la prenda


Nuestras camisas han sido desarrolladas para la máxima eficacia, utilizando los mejores procesos y tecnologías. Y aunque poco les falta, todavía no son indestructibles. Por eso, aquí te contamos cómo usarla y cuidarla para sacarle el máximo partido.

 

¿Cómo lavar la camisa?

Las camisas Sepiia se pueden lavar como una prenda normal en la lavadora o a mano. Siempre aconsejamos que se sigan las instrucciones de lavado:

  • No usar lejía,
  • Planchar a media temperatura / Dos puntos de la plancha (120ºC),
  • Lavado a mano o a máquina en frío (30-40ºC),
  • No lavar en seco,
  • Lavar con colores similares.

Te aconsejamos que, una vez acabe el lavado, saques la camisa de la lavadora y la cuelgues en una percha para dejarla secar. De este modo, el tejido volverá a su posición inicial y evitarás las molestas arrugas.

 ¿Entonces… se puede lavar?

La cara exterior del tejido posee el acabado antimanchas. Sin embargo, la cara interior sí es absorbente, lo que permite que la prenda expulse la humedad hacia afuera. Por ello, una vez se sumerge el tejido en agua y se empapa la cara interior, la cara exterior también se humedece y permite lavar la prenda con normalidad.

 

Información sobre el antimanchas

El tratamiento antimanchas ha sido desarrollado en colaboración con AITEX. Posee una formulación única para conseguir la máxima repelencia a los líquidos, es decir, que evitará que tu camisa se manche. Es un tratamiento superficial, libre de químicos peligrosos, que permite que la prenda siga transpirando con normalidad.

El tratamiento de nuestras prendas está pensado para repeler las manchas más comunes del día a día: cafés, zumos, salsas o vinos. Sin embargo, este acabado aún tiene sus limitaciones y queremos que las conozcas. El antimanchas es menos eficaz en los siguientes casos:

  • Líquidos muy calientes,
  • Líquidos con mucho azúcar, alcohol o aceite,
  • Líquidos derramados a distancias superiores a los 15cm.

Tras varios lavados, el tratamiento perderá eficacia, pero tiene solución. Basta con que planches la prenda cada tres o cuatro lavados o uses la secadora. El calor hace que las moléculas vuelvan a alinearse. Sigue las indicaciones anteriores, y tu camisa volverá a funcionar como el primer día. Este tratamiento tiene una duración superior a 25 ciclos de lavados.

Y si en algún momento la mancha dejase un rastro, pon la camisa bajo el grifo y verás cómo con el agua la mancha desaparece.

 

  ¿Qué pasa con los líquidos más viscosos o el resto de manchas?

Los líquidos viscosos, como el kétchup o los siropes, se deslizan más lentamente sobre el tejido. Para conseguir eliminarlos, aconsejamos usar agua para que arrastre los productos y los aleje de la camisa. NO FROTAR. Si frotamos la mancha, ésta acabará penetrando a la cara interior del tejido, que no tiene tratamiento, y, por tanto, la prenda se manchará. 

¿Cómo funciona el antimanchas?

Una manera de conseguir textiles impermeables o repelentes al agua es mediante el uso de la nanotecnología, con lo que se conoce como el efecto de flor de loto. Este tratamiento consiste en nanorevestimientos de materiales, que crean superficies microrrugosas y logran que las moléculas de agua no penetren en el tejido, sino que resbalen sobre él. Con esto se disminuye eficazmente la presencia de suciedad de las superficies tratadas y se facilita su limpieza.